
Con el paso de los años el Museo Marmottan Monet se ha vuelto uno de los más importantes museos de la pintura impresionista gracias a las donaciones sucesivas que conoció.
En 1957, el gran legado de la Sra. Donop de Monchy deja el museo unos 20 Monet entre los cuales Impresión, Sol naciente junto con obras de Morisot, Pissaro, Renoir, Sisley o Daumier. Había heredado esta colección de su padre, el Doctor Georges de Bellio, amigo y médico de muchos artistas impresionistas (véase el catálogo de la exposición Georges de Bellio, Musée Marmottan Monet, 2007).
Esta primera donación desencadenó otras tales como la de Michel Monet, el hijo del pintor, quien dejó al museo una colección de obras, cartas, fotografías y recuerdos personales de su padre al Museo Marmottan Monet. En 1985 también recibe el legado de Nelly Duhem inclyuendo, aparte de numerosas obras de Duhem, obras de Gauguin, Renoir, Guillaumin o Carrière junto con el Monet Paseo cerca de Argenteuil. En 1993 el museo también recibe a colección de Denis y Annie Rouart (véase Berthe Morisot), todos estos permitieron seguir enriqueciendo el fondo impresionista del museo.